Racionalismo en España: 5 ejemplos clave para entenderlo

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El Racionalismo es un movimiento arquitectónico que surge tras una Europa devastada por la I Guerra Mundial, y que intenta llevar a buen fin lo que el art decó no consiguió: que la arquitectura respetase las formas elementales y proyectar con belleza pero sin artificio, aprovechando todos los avances técnicos que se habían logrado en la Segunda Revolución Industrial. Avancemos un poco más para seguir entendiendo el racionalismo en España.

Lo curioso de este estilo, que empieza a desarrollarse entre 1890 y 1914, es que a diferencia de otras corrientes anteriores, como el regionalismo o el modernismo, el racionalismo se presenta con un estilo internacional, encontrando edificios racionalistas de estética similar pero en lugares muy dispares.

Las factores que distinguen al racionalismo

Este nuevo estilo se distingue por los siguientes factores:

  • Se relaciona racionalismo con pintura, ya que muchas veces la arquitectura racionalista se inspira en determinadas corrientes pictóricas, como el cubismo.
  • Se integra el color y los detalles de construcción del edificio como decoración, en vez de decoración superpuesta como en el art decó.
  • Predomina el uso de formas geométricas simples. con criterios ortogonales.
  • Se usa el espacio arquitectónico como algo dinámico.
  • El uso de nuevos materiales como acero, hormigón o vidrio.
  • Existencia de arquitectos y proyectistas que difunden desde las escuelas de arquitectura esta forma de concebir edificios, y que gozan de fama internacional como LeCorbusier.
  • Es partir de 1914 cuando se empiezan a construir los más famosos edificios de esta corriente arquitectónica.

Racionalismo en España: GATEPAC

Entre 1925 y 1930 se empiezan a ver en España los primeros edificios racionalistas, como la Gasolinera Porto Pi (Madrid, 1927) obra del arquitecto madrileño Casto Fernández Shaw; la Casa del Marqués de Villora (Madrid, 1928) del arquitecto Rafael Bergamín; o el “Rincón de Goya”, el primer edificio racionalista de España (es de 1926) obra del arquitecto zaragozano Fernando García Mercadal.

Pero el racionalismo en España nace de forma tajante cuando en Zaragoza se crea GATEPAC ( Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) que quería ser la versión española del C.I.A.M (Congrès International d’Architecture Moderne).

GATEPAC era un grupo de arquitectos españoles que comulgaban con la arquitectura racionalista y querían impulsar este tipo de arquitectura al que veían como un vehículo para mejorar la vida de los españoles de la época.

GATEPAC se dividía en varias secciones territoriales, entre las cuales destaca GATCPAC, que era la sección catalana de GATEPAC, y que resultó ser la más activa. De esta rama catalana de GATEPAC surgieron eminencias de la arquitectura como Antoni Bonet, Ricardo de Churruca, Germán Rodríguez Arias, Sixt Illescas, Ricardo Ribas, Josep Lluís Sert, Manuel Subiño, Josep Torres Clavé , y Joan Baptista Subirana.

En el resto de grupos territoriales, destacaban Ramón Aníbal Álvarez, Víctor Calvo, Santiago Esteban de la Mora, Fernando García Mercadal, Felipe López Delgado, Manuel Martínez Chumillas, Luis Vallet de Montano, José Manuel Aizpúrua y Joaquín Labayen.

1 – Real Club Naútico de San Sebastián (Guipúzcoa)

Empezamos nuestra lista de ejemplos de racionalismo en España con este insigne edificio localizado en Donosti, en Guipuzcoa, diseñado por José Manuel Aizpurúa y Joaquín Labayen, dos integrantes de la sección norte de GATEPAC.

Este edificio estaba construido sobre un viejo acuario y club naútico que hubo en Donosti y que por su buena situación se aprovechó para poner la sede del Real Club Naútico de San Sebastián.

Para dicha obra ejemplar del racionalismo en España, los arquitectos José Manuel Aizpurúa y Joaquín Labayen idean un edificio en el que prima el espacio diáfano, y que debía de contar con una gran sala de fiestas, restaurante, terraza de generoso tamaño además de otras salas típicas como biblioteca o salas de juego.

Para perseguir la idea de conseguir un edificio eminentemente diáfano, se prescinde de usar paredes para cerrar las estancias, y se usa cortinas, muebles bajos y superficies acristaladas, para conseguir mayor sensación de espacio.

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El proyecto busca soluciones racionales, dando lugar a unas plantas perfectamente articuladas. Los alzados no son más que una expresión clara de estas. La gran superficie acristalada responde a la idea de que se domine la bahía desde cualquier punto de los locales, por medio de grandes ventanales en horizontal. Así, desde dentro, el panorama de la bahía queda perfectamente enmarcado por las líneas horizontales que a contraluz recortan el cielo y el mar.

2 – Fundación Joan Miró (Barcelona)

Uno de los edificios más visitados de Barcelona es una de las obras cumbre del racionalismo español y obra del insigne Josep Lluís Sert. Se construyó entre 1972 y 1975 por encargo del propio Joan Miró, que quería tener un edificio donde sus obras estuvieran al alcance del gran público.

La elección de Sert no fue casual, ya que Sert era amigo personal de Joan Miró, y para su amigo proyectó un edificio con grandes espacios abiertos, con grandes terrazas y patios interiores que permitieran a los visitantes del museo moverse entre las obras de forma fluida.

Josep Lluís Sert ya había proyectado para Miró el estudio del artista en Mallorca, por lo que conocía los gustos del artista y de hecho cuando vemos fotos del estudio y la fundación, encontramos algunos paralelismos que evidencia que para ambos edificios, Sert se ratificaría como uno de los maestros del racionalismo en España.

Este edificio tan visitado, fue el primer museo de arte contemporáneo de la ciudad de Barcelona y entre sus proezas arquitectónicas cabe destacar la solución de la iluminación y de la circulación con la utilización del Modulor del espacio del patio central alrededor del cual se organiza todo el edificio, las estructuras abiertas al paisaje y a la ciudad de Barcelona, y las lucernas en cuarto de cilindro. Desde un punto de vista formal hay que remarcar la reinterpretación de las líneas de la arquitectura catalana medieval como el patio, la torre octogonal y las proporciones de vacío y lleno en los parámetros de hormigón visto.

Si te interesa conocer más del racionalismo presente en la ciudad de Barcelona, desde la propia Fundaciò Joan Miró se organiza cada mes un itinerario a través de la arquitectura de vanguardia en Barcelona con @elglobusvermell. Si quieres saber más sobre estas interesantes visitas te recomendamos que visites esta web

 

3 – Hipódromo de la Zarzuela (Madrid)

Este edificio puede que no tenga la grandiosidad de la fundación de Joan Miró, pero es todo un ejemplo de racionalismo en España. De hecho en 2009 fue declarado Bien de Interés Cultural.

Lo más significativo de todo el conjunto son las tribunas, obras de los arquitectos Carlos Arniches y Martín Domínguez junto al ingeniero de caminos Eduardo Torroja.

Se construyeron entre 1935 y 1941 y la proeza arquitectónica de estas tribunas es que carecen de columnas para su sustentación.

El edificio se divide en las gradas, que son tres construcciones independientes, las pistas, las cuadras, y el depósito de agua.

Las gradas están protegidas por las famosas cubiertas de las tribunas, que son las estructuras que dan fama al recinto. Esta cubierta está hecha con láminas de hormigón armado de espesor variable, siendo de 65 cm en la zona de los pilares hasta solo unos 5 cm en la zona de los voladizos. Esta maravillosa estructura está a 13 metros del suelo.

Si además tienes especial curiosidad en conocer más de este edificio icónico de la arquitectura española, no dejes de visitar el Museo Eduardo Torroja, situado en el mismo edificio en la Tribuna Norte. El acceso es gratuito los domingos que haya carreras, y el resto de días se puede solicitar una visita mediante email. Si necesitas más info, visita este enlace: http://www.hipodromodelazarzuela.es/visita-la-zarzuela#museo-torroja

4 – Los “300 pueblos racionalistas” de España (por Cáceres, Alicante, Sevilla, Jaén…)

Tras una España totalmente aislada internacionalmente, con los campos calcinados por la contienda que supuso la Guerra Civil, Franco crea en 1939 el Instituto Nacional de Colonización, un organismo de base autárquica para reorganizar el sector agrícola.

Este organismo franquista retoma un programa ambicioso de la Segunda República que quería construir por toda la geografía española numerosos pueblos para labradores y construcciones hidráulicas.

Dicho organismo recluta a casi 80 arquitectos, entre los que se encuentra José Luis Fernández del Amo, Alejandro de la Sota o Carlos Arniches, y que ayudaron a crear desde cero casi 300 villas con una inteligente distribución que intentaban ser un ejemplo de cómo debería de ser una localidad para proporcionar los servicios básicos a una población, y a la vez la población migrada a esas nuevas localidades  pueda disfrutar de una vivienda digna.

Para ello se utilizó la repetición de elementos, como la superposición de cubos, pero a la vez se creó una bonita retícula con plazas, paseos y locales sociales para que la población disfrutara de la nueva villa que iban a habitar.

Pedanía de Esquivel, Sevilla.jpg
De PedrojdelgadoTrabajo propio, CC BY-SA 3.0, Enlace

Por toda la geografía, pasando por Cáceres, Albacete, Alicante, Sevilla, etc… se sucedió la proliferación de este tipo de villas que eran todo un laboratorio de pruebas racionalistas.

Según la Revista AD, cabe destacar:

  • Vegaviana (Cáceres): El mejor ejemplo del organicismo español.
  • El Realengo (Alicante): Su iglesia aún mantiene la pureza y simplicidad.
  • Cañada de Agra (Albacete): Un exquisito conjunto de ladrillo con vocación humanística.
  • Esquivel (Sevilla): De la Sota reinventa el estilo andaluz con grandes dosis de geometría.
  • Vados de Torralba (Jaén): Composición abstracta muy bella de Víctor López (1956).

5 –  Cine Barceló (Madrid)

Es uno de los edificios racionalistas más famosos de España, sin el cual no se puede entender el racionalismo en España. Es obra del arquitecto Luis Gutiérrez Soto que lo diseñó en 1930 como cine, y cuya estética recuerda a la de un barco.

Los edificios racionalistas muchas veces recuerdan a zonas de grandes trasatlánticos, y este es un ejemplo de ello, ya que la fachada está repleta de elementos que recuerdan al puente de mando de una gran embarcación.

Luis Gutiérrez Soto lo diseña con tal proeza que la distribución del interior logró una mención en la obra de Ernst Neufert: “El arte de proyectar en arquitectura”.

El cine estuvo 43 años en activo, siendo actualmente un teatro (fue durante un tiempo una sala de fiestas ligada a la marca Pachá). Tuvo 1.201 localidades y además de la sala de cine propiamente dicha, la terraza contenía un segundo cine que se usaba como cine de verano para el barrio.

El racionalismo, un estilo inconfundible.

El carácter de estilo internacional del racionalismo hace que este estilo sea rápidamente reconocible, y podemos encontrar numerosos ejemplos de esta corriente arquitectónica fácilmente localizables en las ciudades, y otros más escondidos.

¿Nos desvelas alguna curiosa construcción que sea ejemplar del racionalismo en España? Nos encantaría saberlo.

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