


Ubicada en el bosque de Karuizawa, en Japón; se encuentra esta obra con aires futuristas de la firma arquitectónica Artechnic. La casa esta estructurada en dos dimensiones de superficies curvas, una obedece a su sección en forma de óvalo cilíndrico y la otra a su planta, con una estructura orgánica que genera un espacio exterior central respetando así el gran abeto situado en el centro del solar. Con aires de cueva, a primera vista la forma cilíndrica puede parecer un derroche de espacio, pero queda salvado por la situación en la mitad inferior de las piezas de mobiliario, las vistas y el juego luz natural.
Construida con hormigón, madera y vidrio, esta casa es algo fuera de este mundo, capaz de establecer un dialogo interior- exterior-entorno, a través de una propuesta sencilla, original y atrevida, desarrollada desde el inicio hasta el final.