


Opuesto al formalismo y a las artes minimalistas de intelectuales neoyorquinos, el irreverente artista californiano Tom Fruin se consolida como figura destacada del panorama artístico internacional, gracias a su más reciente creación: "La casa", Kolonihavehses.
Encontramos el origen de la obra de este artista, en el Funk-Art, movimiento de los 60's, gracias al que empieza a utilizar objetos encontrados como herramienta principal en cada una de sus piezas. Pero esta obra va más allá de la fragilidad de complejos lienzos y construcciones con elementos olvidados, a la que nos tiene acostumbrados, para proponernos una escultural puesta en escena fruto de la composición de un millar de trozos de plexiglass encontrados dentro y en los alrededores de Copenhagen.
Esta pieza sorprende por su forma y significado, ya que encuentra su origen en los interminables campos de cosecha de la ciudad Danesa y que sirve como refugio del frenético ritmo urbano. Un atemporal encuentro visual de 4 metros de altura, con el que Fruin hace las delicias de los viandantes en los exteriores de la plaza de la Real Bibiloteca Danesa de Copenhagen.