


Rieles de tren, contenedores de barco, maderas recuperadas... son las herramientas de la empresa Infiniski para construir viviendas de calidad, diseño ecológico y ahorro económico. El proyecto nació hace unos años de las manos de los arquitectos Jaime Gaztelu y Mauricio Galeano (el estudio James & Mau) con la colaboración de la constructora J. Sepúlveda, que plantearon la idea de hacer viviendas a la carta con materiales verdes o reutilizados de otros sitios, no contaminantes en un 80%, y con las mismas garantías de calidad que las de una construcción convencional. A lo que hay que sumar la rápida ejecución de la construcción, pues partiendo de módulos de entre 30 y 180 m2, los clientes pueden diseñar su casa según sus gustos y las exigencias climáticas de cada emplazamiento.
Una casa de 150 m2 podría construirse en tres meses por 120.000 €, además que incluiría recursos ecológicos como placas fotovoltaicas o la energía geotérmica que no sólo colaborarían con un ahorro fututo, sino también con el medioambiente.