


Situada en Granville, Francia, esta obra es uno de los últimos proyectos de K-Arquitecturas. Caracterizada por los campos ondulantes de trigo, estas instalaciones inter-municipales desprenden luz por todos sus brazos, que a la vez se filtran en del terreno, difuminando a propósito su arquitectura con la tierra.
Distribuida en una sola planta, las alturas responden a las diferentes necesidades del programa. La escuela adopta un aspecto dinámico y lúdico, esta queda ordenada por un eje central que se diluye a través de sus alas, parecidas a dedos. Entre su programa, se encuentran, habitaciones individuales de ensayo, diferentes aulas de música, salas de ensayo, un granero, música de cámara y sala de ensayo para orquesta. La disposición de estas ayudan a conseguir los requisitos y características necesarios para un sonido acústico adecuado.
Todos los volúmenes están envueltos en paneles de cobre pre-patinado en un color pastel azul-verde, en las fachadas las oberturas regulares son verticales para mejorar la incidencia de la luz y las vistas a los campos circundantes.