

Reciclar unos 200 fuselajes de avión para crear arquitectura es una de las propuestas más extravagantes de la arquitectura propuesta por LOT-EK. Este despacho neoyorkino juega en todos sus proyectos con distintos elementos que reutiliza para crear arquitectura, pero este es probablemente, el más sorprendente,
A pesar de no ganar el concurso, merece la pena rescatar este proyecto para hablar de arquitectura del reciclaje, pues reaprovecha los fuselajes de los Boeing 727 y 737, históricamente los aviones comerciales más vendidos y, por tanto, relativamente sencillos de conseguir y no muy caros.
Los espacios dentro de los fuselajes contendrían funciones que requieren espacios cerrados (colecciones de libros, administración, salas de estudio, etc) y los dos grandes volúmenes abiertos formarían un atrio en el que se incluirían todas las áreas de lectura, así como dos auditorios.