


Parece que en tiempos revueltos necesitemos cargarnos de buenas ideas, por eso queremos compartir este curioso hotel situado a las orillas del Danuvio en Ottensheim, Austria. Puesto en marcha en el verano del 2005 y diseñado por Andreas Strauss, está pensado para viajeros con pocos recursos económicos que necesiten pasar la noche y no les importe la comodidad o privacidad absoluta. Situado en zonas públicas, está basado en módulos de habitaciones creadas con tubos prefabricados de hormigón y tapados por los extremos con paneles de madera que actúan a la vez de puerta. En su interior hay una tabla de madera donde reposa la cama doble y algo de iluminación. Los módulos poseen aislamiento acústico y el grueso de paredes de hormigón hace que sea suficientemente cálido en verano, otoño y primavera, meses en los que está abierto el hotel.
El triunfo de esta idea, ha sido tal que se está pensando de aplicarlo en otras ciudades. El gran inconveniente, no hay un espacio de servicios destinado en uso exclusivo al hotel. Lo mejor su forma de pago, "pay as you wish" que posibilita a los usuarios pagar a su conveniencia.