


Arquitectura llevada al extremo. La ciudad de Puma, diseñada por el estudio de arquitectura americano Lot-ek, es una muestra de atrevimiento, sostenibilidad, creatividad y entusiasmo. Sus obras consiguen dialogar entre los objetos existentes y las necesidades de un programa arquitectónico para crear espacios y volúmenes inesperados. Su filosofía se basa en dejar de lado la naturaleza orgánica, para investigar la naturaleza sintética consiguiendo de este modo, desdibujar los límites del arte y crear arquitectura a través de objetos inertes.
“Puma city” es el primer edificio de esta escala totalmente desmontable, está destinado a la venta de artículos, bar, sala de conciertos, oficina y lugar de eventos. Es un edificio itinerante que se desplazara por todo el mundo siguiendo las etapas de la décima edición de la Volvo Ocean Race. Está formado por 24 contenedores de carga, que constituyen un espacio de 12m de largo, tres plantas de altura y un total de 11,000 m2, que se encajan y desencajan para romper la geometría creando espacios exteriores y grandes voladizos que interactúan con el exterior.