


La ambición del proyecto de planificación urbana de la antigua zona portuaria de Lyon, para renovar los muelles y su patrimonio industrial, dio pie a esta experimental obra del estudio Jakob + Macfarlane Architects, con el fin de crear un nuevo paisaje que articulara el río Saona y las colinas circundantes.
El proyecto fue diseñado como un simple cubo ortogonal, con un gigantesco agujero, que responde a las necesidades de movimiento del aire, la luz y las vistas. El cubo, situado al lado de la nave existente, destaca por su autonomía. El color naranja se inspira en la pintura de plomo utilizada usualmente en las zonas portuarias y la fachada, con aperturas aparentemente al azar, se completa con otra fachada, traspasando por los patrones de pixeles que acompañan el movimiento del río.
El programa engloba, oficinas, comercios, salas de exposiciones, showroom y una impresionante terraza desde donde admirar la vista panorámica de todo Lyon. También engloba una segunda fase de terrazas flotantes que conectarán los muelles con el río.