



Localizado en Soissons, Fracia, cerca de la famosa Abadía Sain Jean de Vigne, está situado este aparcamiento. Con capacidad para 600 plazas, está destinado a potenciar el desarrollo de este parque empresarial. Su presencia contribuye a la transformación del sitio, concentra en un punto, un futuro hito, la necesidad de depositar el transporte privado en un edificio de tres plantas más cubierta, permitiendo liberar el suelo y convertir su entorno en una zona más verde.
Con estructura de hormigón y acero galvanizado, el punto más fuerte del proyecto y que define su estilo, es el revestimiento de madera. Creado con listones de abeto que forman grandes lamas que, a la vez, conforman la piel del edificio. Estas lamas estan diseñadas creando un ritmo, mientras obedecen a una orientación, la creación de visuales desde el interior, la incorporación de luz y la transparencia en la construcción. El uso de imágenes fotográficas para la señalización, se inspira en el juego de la "memoria" utilizado por Charles Eames, y permite a los usuarios asociar mentalmente la zona donde han aparcado sus coches de forma casi inconsciente.