

Pocas veces, los elementos más sencillos convierten un proyecto en algo realmente interesante. Con tan solo veinticuatro años y aún estudiando arquitectura, Haifei Dai es el creador de esta casa en forma de huevo, creada para dar respuesta al aumento de los precios de alquiler de Pekín.
Se trata de una unidad básica, de tamaño reducido y forma sencilla, que está construida a como una cesta tejida de tablillas de bambú y soportada por dos ruedas que permiten su movimiento. El exterior está formado por un mosaico de pequeños sacos que contienen semillas, para que con el tiempo crezca la hierba y proporcione aislamiento. Un panel solar es el que permite obtener suficiente energía para una sola lámpara del interior. Durante el día la luz natural se filtra por la obertura del techo y por la entrada principal que permite la ventilación natural.
La distribución es mínima, tan solo una cama en forma de media luna y una mesita de noche multifuncional. Hafei Dai vivió durante dos meses en esta casa.