Los vestuarios, la sala de fitness, la recepción, las salas comunes. ¿Cómo se debe distribuir? ¿Qué espacios supone que deben aglutinar mayor tránsito de usuarios? ¿Puede el diseño del gimnasio contribuir a maximizar sus beneficios?

Os contamos en nuestro post las tendencias en diseño y arquitectura de gimnasios para conseguir unos espacios útiles y orientados tanto al bienestar del usuario como a mejorar las nuevas altas y uso de las instalaciones.

Diseño de gimnasios: Zona social

Muchos de nosotros pasamos el día entre la oficina y nuestra casa y los tiempos de descanso o de ocio se ven en muchas ocasiones minados por los deberes laborales o familiares.

El gimnasio, para muchos, es una vía de ocio y escape de sus rutinas y el planteamiento de diseño así como la oferta de actividades jugarán un papel fundamental en el uso frecuente de las instalaciones así como en el alta de nuevos socios.

Desde el inicio del proyecto se debe tener en cuenta que nuestra apuesta debe convertir el gimnasio en un lugar de desconexión para el usuario de sus rutinas y responsabilidades. El diseño del gimnasio, debe orientarse a conseguir un espacio de ocio, relax y motivación para el abonado.

Frente a este escenario, el diseño del gimnasio se debe reinventar de modo que nuestros potenciales y actuales clientes perciban nuestra propuesta como única y con valor añadido. Del mismo modo, que los profesores y sus clases, su arquitectura debe ser exclusiva y diferente para que tanto la primera visita como el día a día sean experiencias memorables.

El gimnasio debe ser percibido por el usuario no solo como un espacio para hacer actividades físicas sino, como un lugar en el que sus miembros encuentran el equilibrio entre cuero y mente, puedan establecer relaciones sociales, encontrar una vía de relajación y conseguir divertirse así como marcarse metas deportivas.

diseño y arquitectura de gimnasios: claves para su proyección

Un buen proyecto, se inicia con una distribución correcta de los espacios, el correcto dimensionamiento de cada uno.

Lo primero que deberemos definir es el aforo del centro, para ello deberemos establecer cuál será la cifra de socios que desearíamos inscribir. Este dato es fundamental ya que el tamaño de las instalaciones debe ser proporcional al número proyectado de usuarios. Es la forma más eficaz de evitar salas sobresaturadas o vacías.

Como referencia puede considerarse que la ocupación media actual va de 1,2 a 1,4 socios por m2 de área construida. Por ejemplo, un gimnasio de 1000m2 puede atender entre 1200 y 1400 clientes, pero, para alcanzar esa cifra el 65% de su superficie debe estar destinada a la producción de servicios: salas de fitness, piscina, sala de máquinas, etc. El resto se dedicaría a vestuarios y demás espacios operativos y de servicios.

Es recomendable que los vestuarios tengan una dimensión como mínimo del 10% del área total como mínimo.

Distribución de los espacios

La correcta distribución del espacio permite que el usuario tenga sensación de comodidad. Es importante contar con un estudio que facilite la ubicación de las diferentes áreas para que el usuario pueda encontrar fácilmente los servicios.

Por ejemplo, la ubicación de la recepción es importante que esté lo más cerca de la vista de los usuarios nada más llegar al centro. Será un punto importante tanto para nuestros clientes como para aquellos que entran a pedir información.

Una vez el usuario pase el control de seguridad, que puede tener múltiples formas de regulación como por ejemplo acceso con tarjeta o con identificador de huella dactilar, debería tener a su vista diferentes ambientes al mismo tiempo, tanto espacios de entrenamiento como zonas comunes de socialización. En el diseño de gimnasio se debe tener en cuenta también las zonas de circulación, por ejemplo, en un centro con 500 socios, los pasillos deberían tener un ancho mínimo de 1,20 metros.

Fuente imagen: Metropolitan

El diseño de gimnasios como ayuda de venta

En general, los clientes potenciales tienen que sentirse emocionados de algún modo para concretar una compra, este mismo motivo que sirve para la comercialización en general también es aplicable en los gimnasios. Debemos entender quién es nuestro público objetivo, cuál es su edad, su nivel socioeconómico y cultural así como sus expectativas respecto al servicio que va a contratar.

Las personas en general quieren ser parte de un grupo, sentirse integrados y es necesario que el gimnasio las haga sentirse de ese modo. Para esto, el diseño del gimnasio debe reflejar el gusto de unidad, la sensación de cohesión y trabajo conjunto. No es una cuestión de bonito o feo sino de que el diseño del gimnasio se consolide en base a las aspiraciones de nuestro público objetivo.

Fuente imagen: Metropolitan

La fachada

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es la percepción del exterior por parte de los potenciales usuarios de nuestro centro. Debemos garantizarnos un buen número de visitas y para esto la fachada debe ser atractiva y reflejar lo que sucede dentro del gimnasio. Es una buena idea colocar el área de musculación o de cardio visibles desde el exterior, pero con cuidado de no dejar muy expuestos a los clientes que pueden sentirse incómodos por las miradas de los transeúntes. Es recomendable que nunca estén de espaldas a la calle sino de costado o de frente, aunque hay que tener en cuenta la posición del sol para evitar molestar a los usuarios con los reflejos.

La fachada, además, debe proporcionar claridad corporativa y destacar para ser fácilmente identificable por los potenciales usuarios. Se recomienda evitar pintar las paredes del mismo tono que el logotipo y si buscar un color que realce la marca y destaque aquellas promociones que queramos tener visibles. Por ejemplo, si el logo es rojo, fondo puede ser blanco como color neutro.

Tour de ventas

La primera imagen que perciba el cliente en el gimnasio debe dejarlo impactado y con ganas de ponerse a hacer deporte en ese mismo momento. La planificación en el diseño de elementos decorativos garantiza que los socios miren hacia donde nosotros queremos. Si la intención es hacerlos mirar en una determinada dirección, basta con colocar por ejemplo un cuadro o un elemento de iluminación especial.

Tras el primer impacto, debemos continuar sorprendiendo al visitante, definiremos previamente cuales sol los lugares más bonitos a visitar dentro de las instalaciones. Como las salas de fitness grupal suelen estar vacías la mayor parte del día, los accesorios usados en las clases deben estar perfectamente recogidos y distribuidos para llevar el espacio sin proporcionar sensación de desorden pero intentando acabar con la imagen de vacío.

Alguna luz colorida o dejar los ventiladores encendidos pueden ser trucos muy prácticos para dar sensación de movimiento en las estancias.

Vestuarios

El vestuario es nuestra oportunidad de proporcionar al cliente una sensación de confort y comodidad. El cuidado de los detalles a la hora de proyectar esta zona es fácilmente perciba por los socios. El diseño de gimnasios requiere de mucho cuidado de las zonas de trabajo, pero es mucho más importante en la zona del vestuario, donde los usuarios van a establecer su punto de partida y de origen de cada sesión.

El vestuario debe dividirse en áreas, inodoros, duchas, área para cambiarse de ropa y taquillas. Si es posible, estas áreas deberían estar bien definidas así como facilitar la circulación de los usuarios. El usuario que sólo va a dejar sus pertenencias en una taquilla no debería tener que pasar frente a quién está tomando una ducha por ejemplo.

Hay elementos indispensables que no pueden faltar en el diseño de gimnasios, los espejos individuales, enchufes para los secadores de cabello, buena iluminación, un espejo de cuerpo entero, báscula y reloj.

Para calcular la cantidad de duchas, consideraremos que hace falta 1 cada 100 clientes, aunque esté número puede variar de acuerdo con la región donde está instalado el gimnasio y según éste tenga, o no, piscina. La proporción de inodoros y lavatorios es de 1 cada 200 clientes.

No parking no bussiness

En estados unidos el lema “sin aparcamiento no  hay negocio “es muy utilizado y con razón. El aparcamiento es una cuestión crítica para la mayor parte de la población.

Es importante que esto no sea un escollo en el diseño de nuestro gimnasio y repercuta negativamente en la contratación de nuestros servicios.

Para tener un estimativo del espacio necesario de estacionamiento deberá tenerse en cuenta el promedio de que un gimnasio necesita una plaza de aparcamiento por cada 10 socios.